
Los videojuegos más esperados de julio de 2026: de Black Flag Resynced a Halo Campaign Evolved
Julio llega cargado de regresos legendarios: los remakes de Assassin's Creed IV y del primer Halo encabezan un mes repleto de lanzamientos.
Tras un junio algo más tranquilo, julio de 2026 recupera el ritmo con uno de los calendarios de lanzamientos más interesantes del año. Y las miradas se las llevan dos regresos muy esperados: los remakes de dos clásicos modernos que marcaron a toda una generación de jugadores.
Los dos platos fuertes del mes
Assassin’s Creed Black Flag Resynced (9 de julio) trae de vuelta la aventura pirata de Edward Kenway, para muchos el mejor Assassin’s Creed de la historia. Ubisoft ha reconstruido el Caribe de 2013 con tecnología actual, y la promesa es clara: el mismo espíritu, pero con el aspecto y las mecánicas que se esperan en 2026.
Halo: Campaign Evolved (28 de julio) es el otro gigante del mes: el remake de la campaña del Halo original, el juego que definió los shooters en consola. Un lanzamiento con una carga simbólica enorme para los fans de la saga del Jefe Maestro.
Pero hay mucho más
El mes viene cargado con una veintena de lanzamientos destacados, con variedad para todos los gustos:
- Granblue Fantasy: Relink – Endless Ragnarok (9 de julio): la ambiciosa expansión del RPG de acción de Cygames.
- Digimon Story: Time Stranger (10 de julio): el regreso de la saga más querida por los fans de los monstruos digitales.
- Rhythm Paradise Groove: una colección de juegos rítmicos perfecta para jugar en solitario o en grupo.
Un mes de remakes, ¿buena o mala señal?
Que los dos grandes lanzamientos del mes sean remakes dice mucho del momento actual de la industria: los presupuestos gigantes empujan a las editoras hacia apuestas seguras. Pero también hay una lectura positiva: una nueva generación de jugadores podrá vivir por primera vez dos de los mejores juegos de la historia, y los veteranos tienen la excusa perfecta para volver.
Sea cual sea tu plataforma, este julio va a ser difícil aburrirse. La cartera, eso sí, es otra historia.